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Cómo tomar tus suplementos

Cada suplemento tiene una dosis, un momento y una forma de uso recomendados. En esta guía encontrás lo esencial de cada producto: cuánto tomar, cuándo hacerlo y qué tener en cuenta para incorporarlo a tu rutina.

Las indicaciones corresponden al rótulo y a recomendaciones generales de uso. La dosis adecuada puede variar según tu alimentación, tus necesidades individuales, tus análisis y la indicación de un profesional de la salud.


¿Vas a combinar más de un suplemento?

Revisá si los productos comparten nutrientes o si conviene distribuirlos en distintos momentos del día. Esto es especialmente importante si elegiste CDZ Max junto con Vitamina C + Zinc Liposomal o Vitamina D3 + K2.

Si no sabés cómo organizar tu rutina, escribinos por WhatsApp y te orientamos.


Índice


Omega 3 Super EPA

Los 1.500 mg de EPA y 300 mg de DHA indicados en la etiqueta se obtienen consumiendo 3 cápsulas por día.

Dicho esto, la dosis de etiqueta es una guía, no una regla universal. La cantidad de omega 3 que necesitás depende de cuánto obtenés a través de la alimentación —por ejemplo, de pescados azules como salmón, sardinas y caballa— y de tus necesidades individuales.

Si tenés dudas sobre cuál es la dosis ideal para vos, consultalo con un profesional de la salud.

Cuándo tomarlo: con una comida que tenga algo de grasa.
Te dura: 20 días siguiendo la dosis de etiqueta.


Bisglicinato de Magnesio

Son 3 cápsulas por día. Aportan 248 mg de magnesio elemental, que es el número que importa al comparar distintas fórmulas de magnesio.

¿Por qué 3 cápsulas y no 1? La molécula de bisglicinato es voluminosa, por lo que una dosis significativa de magnesio elemental no entra en una única cápsula estándar.

Cuándo tomarlo: a la noche, aproximadamente 1 hora antes de ir a dormir. El bisglicinato suele ser bien tolerado a nivel digestivo.
Te dura: 40 días.


Malato de Magnesio

Son 2 cápsulas por día. Aportan 96 mg de magnesio elemental.

Si también llevaste el Bisglicinato, podés distribuirlos en distintos momentos del día: Malato durante el día y Bisglicinato por la noche. Al aportar magnesio ambos productos, la dosis total debería adaptarse a tus necesidades individuales.

Cuándo tomarlo: a la mañana. El malato aporta ácido málico, una molécula involucrada en la producción de energía celular. Por eso suele elegirse para las primeras horas del día.
Te dura: 30 días.


CDZ Max

Son 2 cápsulas por día. Aportan 1.000 mg de vitamina C, 2.000 UI de vitamina D3 y 30 mg de zinc.

A tener en cuenta: por su aporte de 30 mg de zinc, está pensado como un refuerzo puntual y no para un uso continuo durante períodos prolongados. Dosis altas de zinc sostenidas en el tiempo pueden favorecer una deficiencia de cobre.

Puede ser una opción para reforzar la rutina durante el invierno o en momentos de mayor demanda, siguiendo la indicación de un profesional.

Cuándo tomarlo: con una comida que tenga algo de grasa, idealmente con el desayuno o el almuerzo. La vitamina D necesita grasas para absorberse y el zinc en ayunas puede resultar pesado para algunas personas.
Te dura: 30 días.


Vitamina C + Zinc Liposomal

Son 2 cápsulas por día. La elegimos por dos razones concretas.

El ácido ascórbico —la forma más común de vitamina C— puede resultar molesto para algunas personas con el estómago sensible. En esta fórmula está presente como ascorbato de calcio, de pH neutro.

Además, la absorción intestinal de la vitamina C tiene un límite. A dosis muy altas, el porcentaje que se absorbe disminuye y el excedente puede generar molestias digestivas. Tomar más no siempre significa absorber más: el formato liposomal está pensado para optimizar su aprovechamiento.

Cuándo tomarla: con o sin comida, en el momento que te resulte más cómodo. Si querés una referencia, podés tomarla a la mañana.
Te dura: 30 días.


Vitamina D3 + K2 MK7

1 mini cápsula por día. Aporta 2.000 UI de vitamina D3 y 65 µg de vitamina K2 MK7.

La vitamina D y la vitamina K son liposolubles. La fórmula ya incluye una base de aceite de oliva extra virgen y MCT, por lo que podés tomarla con o sin comida y adaptarla al momento que te resulte más cómodo.

Cuándo tomarla: en cualquier momento del día.
Te dura: 60 días.


Cúrcuma Upper

1 cápsula por día. Aporta 130 mg de curcumina.

La curcumina es liposoluble y su absorción natural es baja. Una de las soluciones más utilizadas es combinarla con piperina, un extracto de pimienta negra que puede resultar molesto para algunas personas.

Esta fórmula no contiene piperina. Utiliza tecnología liposomal, pensada para acompañar la absorción de la curcumina mediante una envoltura lipídica.

Cuándo tomarla: con o sin comida, en el momento que te resulte más cómodo. Si querés una referencia, podés tomarla a la mañana.
Te dura: 60 días.


Colágeno Tipo 2

1 cápsula por día, en ayunas o alejada de las comidas.

Dos aclaraciones importantes.

Primera: no es el mismo colágeno que se utiliza para piel, pelo y uñas. Es colágeno tipo II no desnaturalizado, orientado al cuidado de las articulaciones.

Segunda: una cápsula es la dosis indicada y no es poco. El colágeno tipo II no actúa por cantidad, sino a través de un mecanismo llamado tolerancia oral. En este caso, la clave está en utilizar una dosis baja y sostenerla de manera constante.

Recomendamos mantener su consumo durante al menos 3 meses antes de evaluar resultados.

Cuándo tomarlo: en ayunas o alejado de las comidas, siguiendo la recomendación de uso.
Te dura: 60 días.


Creatina Monohidratada

El rótulo indica 3 g por día. Algunas personas utilizan dosis diferentes según sus necesidades, composición corporal o indicación profesional.

Lo más importante no es el horario sino la constancia: se toma todos los días, incluidos los días en los que no entrenás. Podés mezclarla con agua o con la bebida que uses habitualmente.

Es micronizada a 180 µm, por lo que se disuelve con mayor facilidad que una creatina de partículas más grandes.

Cuándo tomarla: en cualquier momento del día.
Te dura: aproximadamente 83 días siguiendo la dosis de etiqueta.


Antes de suplementar

La suplementación no reemplaza las bases. Una alimentación variada, el descanso, el movimiento y la constancia siguen siendo el punto de partida.

Un suplemento está para complementar: puede ayudarte a alcanzar la ingesta de determinados nutrientes, acompañar una necesidad puntual o hacer más simple sostener una rutina. No se trata de sumar productos porque sí, sino de elegir con criterio lo que tenga sentido para vos.

Por eso, siempre recomendamos consultar con un profesional de la salud antes de empezar a suplementar, especialmente si tomás medicación, estás embarazada o amamantando, tenés alguna condición de salud o necesitás definir una dosis personalizada.

¿Compraste más de un producto y no sabés cómo combinarlos? Escribinos por WhatsApp y te ayudamos a organizar tu rutina.